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Dos de tres para el equipo masculino de voleibol

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El CSC de Ávila de la Segunda División de voleibol masculina emprendía una maratoniana recuperación de partidos por culpa de lesiones e inclemencias meteorológicas en Logroño, Pamplona y Segovia en 26 horas. El saldo: dos destacables victorias.

Sábado 7: 17:00.

Vóley Viña 2: García R., Amatriáin, Pellejero, Jiménez, Rueda y Lasserre (García G.); León, Fernández, Marante, Ajamil.

CSC de Ávila 3: Mosquera, Calle, Caídas, Sánchez, Sanchidrián y Rodríguez (Plaza); Sampedro, Caídas e Iglesias.

Cancha: Pabellón universitario de Logroño. El equipo anfitrión convidó al CSC a un generoso ágape a la finalización del encuentro.

Árbitro: Rueda.

25 – 11, 25 – 20, 22 – 25, 21 – 25 y 14 – 16

Domingo 8: 11:30.

Navarvoley 3: Briñas, Niqo, Estenoz, Sagües, Melguizo y Medina (López); Sanz.

CSC de Ávila 1: Sanchidrián, Calle, Caídas, Sánchez, Mosquera y Rodríguez (Plaza); Sampedro, Martín e Iglesias.

Cancha: Pabellón de Berriozar.

Árbitro: Gil.

25 – 14, 23 – 25, 25 – 16 y 25 – 22.

Domingo 8: 18:00.

Segovóley 0: Hernández, Minguela, Vallejo, Callejo, San Romualdo y Velasco (Tolksdorf); Jarabo y De Frutos.

CSC de Ávila 3: Martín, Mosquera, Sanchidrián, Rodríguez, Calle y Sánchez (Plaza); Caídas, Sampedro e Iglesias.

Cancha: Pabellón Enrique Serichol de Segovia. 

Árbitro: Álvarez.

12 – 25, 21 – 25 y 18 – 25. 

El Casa Social Católica masculino se vio obligado a recuperar tres partidos aplazados por diversas causas en menos de 24 horas: sábado 7 a las 17:00 en Logroño y domingo 8 a las 11:30 en Berriozar (Navarra) y a las 18:00 en Segovia. El balance no puede ser más que positivo por cómo se desarrollaron los tres encuentros. A saber:

El partido contra Logroño -el más correoso rival a priori, por la veteranía de sus jugadores y su larga plantilla- resultó ser un perfecto ejemplo de la tónica deportiva que el CSC masculino ha venido desarrollando en esta temporada: comienzo frío, progresiva entrada en juego y mejora y superación del rival final, pero con una leve diferencia: se ganó el 7º partido a cinco sets. Lo más destacable, la actitud final del equipo, que es la perseguida a lo largo de toda la temporada: lucha, defensa y juego sencillo, pero atractivo. 

El partido contra Navarvoley se presentaba con cansancio y desgaste físico de gran mayoría de los jugadores. El equipo verdinegro no pudo desarrollar su juego de forma eficaz y las incorporaciones ulteriores del equipo navarro dieron un toque de calidad a su equipo, lo cual impidió repetir la victoria en Ávila. No obstante, el CSC pudo arañar un merecido set, donde se pudo ver el espíritu desarrollado en Logroño el día anterior. Del partido se pueden reseñar el alto bloqueo de los jugadores rojinegros, su buen saque y progresión en juego de algunos jóvenes jugadores del equipo y, en otro orden de cosas, la extrema bisoñez e inexperiencia del árbitra designada.

El último partido se presentaba como un reencuentro entre los jugadores abulenses que militaron en el equipo segoviano y el Segovóley. El equipo abulense empezó algo frío, pero se sobrepuso inmediatamente y empezó a desarrollar la táctica de juego propuesta por Juan Plaza, de forma que se impuso con eficacia al equipo de la ciudad del Acueducto en el primer y tercer set. Solo en el segundo set, los locales pusieron en aprietos a los abulenses, que, a la postre, pudieron rectificar y reducir los numerosos fallos en ataque y en saque que estaban experimentando.

“Afrontaron los partidos como un conjunto”

Juan Plaza comentó que «el equipo se adaptó rápidamente a un nuevo modelo de juego para aguantar los tres compromisos y aunque en el primer set de Logroño todavía estaban en ello, rápidamente empezaron a aparecer resultados». «Las variantes introducidas en función del juego de Logroño y la defensa en segunda línea fundamentaron la remontada, según el entrenador candeledano, especialmente en el cuarto set y en el tie-break, objetivo que se perseguía con el modelo de juego implantado para esta jornada intensa de competición».

En el segundo partido, para Plaza, «se notó el cansancio y esfuerzo de los jugadores y costó entrar en el partido. Tampoco lo facilitaron las decisiones arbitrales que los jugadores no gestionaron bien y que los alejaron de centrarse en el juego marcado». No obstante, defensivamente hubo momentos excelentes de juego, según el entrenador abulense.

En Segovia «el equipo estuvo muy centrado y siguiendo todas las decisiones marcadas -con algún toque de atención a la concentración-, se alcanzó un nivel de juego muy alto y colaborativo que dio una visión de conjunto y de juego muy bonito visualmente». 

En resumen, «afrontaron los partidos como un conjunto y ello dio sus frutos». A Plaza le gustaría destacar que, por primera vez, estuvo toda la plantilla a falta de Mayoral, lo cual le permitió más combinaciones de juego.

El último partido de la temporada -recuperado también- será el sábado 14 en la capital del Bernesga, ante el Universidad de León.