2-3. El equipo masculino de la Casa Social Católica sorprende al ULE en el último partido de Segunda División

El equipo masculino de la Casa Social Católica disputó el último partido de la temporada en liga regular en la cancha del Universidad de León y se hizo con una difícil victoria ante el siempre técnico y correoso equipo leonés, lo cual es muestra clara de la trayectoria ascendente del equipo verdinegro en la recta final de la temporada.

Universidad de León: Santidueña, Jarrín, Elvira, Gómez, F. Cordero  y González (Pérez); F. Cordero, Menéndez y Laguna.
Casa Social Católica: Sánchez, Calle, Caídas, Sampedro, Sanchidrián y Rodríguez; Martín y Plaza.
Cancha: Pabellón Universitario Hansi Rodríguez de León.
Árbitro: Marmiesse.
Parciales: 25–19, 23–25, 25–20, 16–25 y 10–15.
Los jugadores de Juan Plaza saltaron a la cancha universitaria bastante atenazados y fríos, con lo que cedieron la iniciativa al rápido equipo rival, que se distanciaba mínimamente de los abulenses y pudo mantener la diferencia hasta llegar al 25-19, ya que el ataque abulense estaba tibio y la recepción, imprecisa.
Parecía que el segundo set iba a ir por los mismos derroteros, porque León, con otro seis diferente, continuaba hallando hueco en el suelo de la Casa Social, pero comenzó a engrasarse la máquina abulense y con bastante solvencia en la red y el saque, además de una diferente actitud defensiva, se llevaron el segundo set por la mínima, 23-25.
El Univerisdad de León regresaba a la alineación inicial y los bloqueos a los ataques abulenses reaparecían en la red. Un bajón, además, en la concentración en saque y recepción volvían a aupar a los de la capital del Bernesga, que no tenían más que mantener la distancia y llevarse el juego, esta vez por 25-20.
El cuarto set puso en evidencia el mejor juego de los de Ávila, quienes, de la mano de un saque efectivo y un bloqueo muy estable, desarbolaban las diversas variantes de ataque de los leoneses, lo cual desconcentró al rival y permitió unas reconstrucciones abulenses en primera línea con cabeza y bien dirigidas, que les dio la victoria por un contundente 16-25. Así las cosas, se llegaba al quinto set, siendo la octava vez que sucedía para los de la Casa Social.
Los jugadores abulenses se conjuraron en el inicio de la quinta manga para no repetir errores pasados y apretaron el acelerador en el ecuador del set. Los saques funcionaban y ello permitía ataques poco eficaces del otro lado, por lo que un juego sólido y compacto en los tres toques abulenses conseguía una ventaja que, gracias a un último punto de saque que lamió la red y cayó en suelo ajeno que daba el 10-15 y permitía al equipo abulense la tercera victoria en cuatro partidos en dos fines de semana, segunda victoria en los dos últimos partidos a cinco sets y un más que aceptable octavo puesto, que, de haberse compensado los ocho partidos en los que alcanzaron el quinto set, habría sido mucho más alto, en el retorno del equipo a la Segunda División, después de ocho años de ausencia.